Cómo escribir un buen prompt, paso a paso
Escribe cuatro piezas en este orden: contexto (quién eres y para quién), tarea (qué tiene que producir exactamente), criterios (qué hace que esté bien) y formato (longitud, estructura y cómo termina). Con esas cuatro, la primera respuesta ya sirve; sin una de ellas, sabes cuál falta por el tipo de fallo que aparece.
Las cuatro piezas
Cómo se nota que falta una
- Si falta contexto, la respuesta parece de cualquiera.
- Si falta tarea, recibes teoría en vez de un trabajo hecho.
- Si faltan criterios, el texto suena bien y aun así no parece tuyo.
- Si falta formato, tienes que reordenar el resultado antes de poder usarlo.
Este diagnóstico es la parte práctica: en vez de reescribir la petición entera, miras qué tipo de fallo tienes y añades la pieza que falta.
Un prompt montado entero
«Soy dietista y llevo una consulta pequeña. [contexto] Escribe la respuesta a una paciente que quiere cancelar la cita de mañana por tercera vez. [tarea] No quiero sonar molesto ni pedir perdón, y tiene que quedar claro que la próxima cancelación con menos de 24 horas se cobra. [criterios] Tutea, máximo cinco líneas, sin exclamaciones, y termina con una pregunta fácil de responder. [formato]»
Fíjate en lo que no hay: ni «por favor», ni «actúa como un experto en comunicación», ni adjetivos como «profesional» o «cercano». Los adjetivos son elásticos y la IA los rellena con la media. «Sin exclamaciones» y «máximo cinco líneas» se pueden cumplir o incumplir, y por eso se notan en el resultado.
Qué hacer con el que funciona
Guárdalo. La diferencia entre acertar una vez y acertar siempre es tener el prompt escrito con huecos: cambias el nombre, la fecha y el motivo, y ya está. En tres meses tendrás diez o doce que cubren casi todo lo que repites, y eso vale más que cualquier lista de «100 prompts» de internet, porque están escritos con tu contexto dentro.
Un buen prompt no se memoriza: se monta con cuatro piezas y se guarda para la próxima vez.